Menopausia Feliz: Estrategias Nutricionales Clave Según Sandra Moñino

La reconocida nutricionista Sandra Moñino, en su reciente publicación "Feliz menopausia" (HarperCollins), aborda la etapa del climaterio femenino no como un desafío temible, sino como una fase transformadora que, con la información y las adaptaciones adecuadas, puede vivirse con plenitud y salud. La experta enfatiza que la disminución de estrógenos conlleva una inflamación sistémica natural, un proceso que, aunque no es patológico, sí impacta significativamente el metabolismo, la asimilación de nutrientes, la composición corporal y el equilibrio emocional. Dado que las mujeres transitan aproximadamente el 40% de su existencia en esta fase, Moñino subraya la relevancia de una estrategia nutricional específica para optimizar esta larga etapa de la vida.

Detalles Cruciales para una Menopausia Saludable: Las Perspectivas de Sandra Moñino

La nutricionista Sandra Moñino, referente en la lucha contra la inflamación, defiende que una dieta antiinflamatoria es la piedra angular para mitigar los síntomas de la menopausia y prevenir posibles complicaciones. A través de su libro y sus populares plataformas digitales, donde congrega a casi un millón de seguidores, Moñino comparte consejos y recetas que priorizan alimentos con propiedades antiinflamatorias. Durante una entrevista con motivo del lanzamiento de su obra, la autora recalcó la imperante necesidad de aumentar la ingesta de proteínas durante la menopausia para preservar la masa muscular y fortalecer la estructura ósea, alertando sobre la mayor incidencia de osteopenia y osteoporosis después de los 50 años. Entre sus recomendaciones esenciales figuran los huevos, valorados por su aporte de colina, fundamental para la estabilidad emocional y la función cognitiva. Asimismo, los boquerones y sardinas, pequeños pescados azules ricos en omega-3, son descritos como "potentes agentes antiinflamatorios naturales". Pero su predilección recae en las semillas de lino molidas, a las que atribuye un efecto similar al estrógeno, capaz de aliviar las molestias características de esta etapa. Moñino insiste en que, a partir de los cincuenta, estos tres alimentos son pilares antiinflamatorios indispensables.

Además, la especialista desafía el temor histórico a las grasas, abogando por la inclusión de lípidos saludables como el aguacate, los frutos secos y el aceite de oliva virgen extra, fundamentales para el equilibrio hormonal. Advierte contra las dietas restrictivas que, paradójicamente, pueden llevar a una mayor acumulación de grasa abdominal. En cuanto a los "caprichos", Moñino es categórica: una menopausia saludable no es compatible con indulgencias diarias, señalando que el azúcar, las harinas refinadas y los aceites de baja calidad exacerban la inflamación y los síntomas negativos. Su estrategia se centra en la moderación y en la elección de alternativas caseras y nutritivas. Por último, subraya la importancia de las verduras, la fibra y los alimentos fermentados para una microbiota intestinal sana y un hígado eficiente, órganos clave en la metabolización de estrógenos. Con una dieta consciente y equilibrada, Sandra Moñino concluye que una menopausia feliz es una realidad alcanzable, liberándose de la visión fatalista impuesta históricamente.