El resurgimiento de enfermedades prevenibles: desafíos y soluciones frente a la desinformación global

En un escenario global complejo, marcado por conflictos, movimientos extremistas y la amenaza del cambio climático, la salud mundial enfrenta desafíos considerables. Las enfermedades que pueden prevenirse mediante vacunas están experimentando un resurgimiento alarmante, con brotes cada vez más frecuentes, como es el caso del sarampión. Este fenómeno se atribuye, en parte, a la proliferación de mensajes que socavan la confianza en la vacunación.

Con motivo del Día Mundial de la Salud, especialistas en inmunología y enfermedades infecciosas han analizado las razones detrás de este resurgimiento y han propuesto soluciones. La conclusión principal es que la inmunización es la estrategia más eficaz. Organizaciones como la Organización Mundial de la Salud, Unicef y Gavi han advertido que la desinformación, el crecimiento poblacional, las crisis humanitarias y la reducción de fondos amenazan los logros sanitarios, poniendo en peligro a millones de personas. Como resultado, brotes de enfermedades prevenibles como el sarampión, la meningitis y la fiebre amarilla han aumentado globalmente, y enfermedades casi erradicadas, como la difteria, podrían reaparecer.

El sarampión, en particular, es un foco de preocupación debido a su alta capacidad de contagio. Un individuo infectado puede transmitir el virus a una decena de personas no vacunadas, según el pediatra Javier Álvarez Aldeán, miembro del Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría. En naciones desarrolladas, como Estados Unidos y Canadá, las tasas de vacunación han disminuido por diversas razones, incluyendo movimientos antivacunas y campañas que generan dudas sobre la vacuna triple vírica, lo que ha provocado importantes brotes. Esto demuestra que la cobertura vacunal robusta es esencial para prevenir el retorno de enfermedades que se creían controladas. En la misma línea, María Tomás, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología, subraya que el sarampión es actualmente la enfermedad de mayor preocupación global. España, a pesar de tener una alta cobertura vacunal que la protege de alertas sanitarias graves, ha perdido su estatus de país libre de sarampión debido a la importación de casos y brechas en la segunda dosis de la vacuna, lo que demuestra la interconexión global de la salud. Más allá del sarampión, otras enfermedades como la poliomielitis y la meningitis también han visto un descenso en las tasas de vacunación en algunas regiones, lo que ha llevado a resurgimientos preocupantes. El concepto de “Una Salud” cobra relevancia en este contexto, ya que enfermedades zoonóticas, transmitidas de animales a humanos, como el dengue, la fiebre amarilla y el zika, están en aumento en Europa, impulsadas por el cambio climático y la expansión urbana. La prevención, mediante la vacunación y el control de vectores, es clave para la sociedad, y es fundamental combatir las noticias falsas y los canales de desinformación que socavan la confianza en la ciencia.

Frente a estos desafíos, la Organización Mundial de la Salud ha lanzado la campaña «Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia», con el objetivo de fomentar la confianza en la ciencia y en la salud pública. En un mundo donde la desinformación y las amenazas sanitarias son una constante, es imperativo que la sociedad abrace la investigación científica y la vacunación como pilares fundamentales para proteger la vida y construir un futuro más saludable y resiliente.