Un manual para entender y cuidar el cerebro: perspectivas de un neuropsicólogo

El reconocido neuropsicólogo Saúl Martínez-Horta, director de la unidad de Neuropsicología del Centro de Diagnóstico e Intervención Neurocognitiva de Barcelona, ha lanzado una obra esencial titulada "El cielo que olvida sus estrellas". Este libro se erige como una guía fundamental para el entendimiento y cuidado del cerebro, enfatizando la relevancia de hábitos saludables en la prevención de enfermedades neurodegenerativas. Martínez-Horta subraya que, aunque no podamos controlar todos los factores, una dedicación consciente al bienestar cerebral puede modular significativamente el impacto y la evolución de estas patologías. Su manual busca desmitificar complejidades y ofrecer respuestas claras a las preguntas más apremiantes de pacientes y sus seres queridos, consolidándose como un recurso invaluable en el ámbito de la neuropsicología.

En su diálogo con EFE Salud, el especialista resalta que el propósito principal de su publicación radica en proporcionar a las familias y a los pacientes una comprensión profunda de las circunstancias que enfrentan, así como de los posibles escenarios futuros. Observa que a menudo, en el transcurso de una enfermedad neurológica, surgen interrogantes básicas que no encuentran respuesta adecuada. El libro, por tanto, se convierte en un compañero que ilumina y orienta a quienes conviven con afecciones del sistema nervioso, ayudándoles a interpretar y afrontar su realidad.

Martínez-Horta utiliza una metáfora evocadora para describir la función cerebral, comparándola con un concierto perfectamente orquestado donde múltiples actores interactúan y dialogan. Esta intrincada red de conexiones es la base de fenómenos tan complejos como la memoria, la conciencia y las emociones. Conocer este "mapa" cerebral es crucial para identificar los riesgos asociados a las enfermedades neurodegenerativas, que, según el experto, trascienden la mera predisposición genética.

Entre los factores de riesgo modificables, el neuropsicólogo destaca el aislamiento social, la hipertensión arterial, el consumo excesivo de azúcar, la obesidad, los niveles elevados de colesterol LDL y triglicéridos, así como el tabaquismo y el abuso de alcohol y drogas. Particularmente enfático es su mensaje sobre el alcohol, desmintiendo la noción de una "dosis saludable" y señalando la normalización cultural de su consumo lúdico como un peligro para la salud cardiovascular y cerebral.

Para contrarrestar estos riesgos, Martínez-Horta propone un retorno a lo fundamental. Afortunadamente, en muchos países se dispone de elementos protectores como la dieta mediterránea, la actividad física regular y la socialización. Estos pilares básicos, lejos de ser descubrimientos mágicos, constituyen la base de una vida cerebral saludable. El especialista insta a emplear el cerebro para sus funciones evolutivas inherentes: resolver desafíos, interactuar con otros y adquirir nuevos conocimientos.

Respecto a la agresividad de las enfermedades neurodegenerativas, Martínez-Horta ofrece una perspectiva conmovedora: la enfermedad más grave es aquella que le toca vivir a cada individuo. No hay competencia en el sufrimiento; lo que afecta a uno y a su entorno es, para ellos, lo peor. Sin embargo, reconoce la "rudeza especial" de ciertas condiciones, como las enfermedades priónicas, por su rápida progresión, y la enfermedad de Huntington, por su factor hereditario que impone una carga psicológica inmensa sobre las generaciones futuras.

Finalmente, el neuropsicólogo enfatiza la importancia de una divulgación científica veraz y responsable, especialmente en plataformas digitales. Critica la facilidad con la que la desinformación se propaga en redes sociales, donde la ausencia de un control riguroso sobre la veracidad de los contenidos se convierte en un "peligro extremo", sobre todo en el ámbito de la salud. Insta a la comunidad de comunicadores a adoptar un papel más activo en la verificación de la información, priorizando la evidencia científica sobre la popularidad.