Impacto del Embarazo en la Configuración Cerebral Materna: Un Análisis Científico

Es común que las madres comenten cómo su perspectiva y comportamiento cambian drásticamente después de tener un hijo. Lo que a menudo se percibe como una simple creencia o una afirmación sin fundamento, en realidad, posee una explicación científica muy clara. El cerebro jamás vuelve a ser el mismo. Aunque ya se sabía que el primer embarazo modificaba el cerebro, un nuevo estudio ha revelado que también se produce una alteración considerable con el segundo.

¿Cuál es la razón de esto? Los investigadores han confirmado que, si bien las transformaciones más profundas ocurren durante el primer embarazo, el segundo también altera el cerebro, aunque no siguiendo exactamente el mismo patrón. Los descubrimientos de esta investigación son cruciales porque nos permiten entender cómo la adaptación cerebral a la maternidad puede contribuir a identificar con mayor eficacia los desafíos de salud mental que enfrentan las madres y abordarlos a tiempo.

Transformaciones Cerebrales en el Primer Embarazo

Un estudio publicado en 2024 en la revista Nature Neuroscience, realizado por el Hospital Gregorio Marañón, confirmó cambios significativos en el cerebro de madres primerizas durante el tercer trimestre de gestación. Mediante resonancias magnéticas, se comparó el desarrollo cognitivo de 110 mujeres embarazadas con el de mujeres no gestantes. Se observaron diferencias notables antes del parto en redes de atención, en el ámbito de la cognición social y en la percepción del 'yo'.

Adicionalmente, otra investigación de Pritschet, publicada también en Nature Neuroscience en 2024, se centró en una única mujer, desde la gestación hasta dos años después del alumbramiento. A través de múltiples resonancias magnéticas, se documentó una disminución en el volumen y grosor de la materia gris cortical en áreas como la corteza prefrontal, y subcortical, incluyendo el hipocampo, el tálamo y la amígdala. Estas modificaciones se hicieron evidentes a partir de la novena semana. También se confirmaron alteraciones en zonas vinculadas a la cognición social y al procesamiento emocional. Por lo tanto, el primer embarazo redefine profundamente el cerebro: no solo se potencian capacidades como la empatía, la cognición social y el apego, sino que se reestructuran redes internas que influyen en la identidad y activan el “modo maternidad” para responder eficazmente a las necesidades del recién nacido.

Alteraciones Cerebrales en el Segundo Embarazo

No solo el primer embarazo induce cambios cerebrales, sino que un segundo embarazo también genera transformaciones, aunque menos intensas que las iniciales. Un estudio liderado por Elseline Hoekzema del Centro Médico de la Universidad de Ámsterdam, y publicado en Nature Communications en 2026, analizó a 110 mujeres, incluyendo primerizas, en su segundo embarazo y sin hijos. Aunque confirmó que las modificaciones no son tan profundas como en la primera gestación, el segundo embarazo provoca otras alteraciones.

Cada embarazo deja una impronta cerebral única. Durante el primer embarazo, la Red Neuronal por Defecto, crucial para las interacciones sociales, es la que más se altera. En el segundo, también se modifica, pero con menor intensidad y con un cambio significativo: “Parece que durante un segundo embarazo, el cerebro se transforma de manera más destacada en redes implicadas en la respuesta a estímulos sensoriales y en la dirección de la atención”, explica la investigadora Milou Straathof, quien analizó los datos. “Estos procesos pueden ser beneficiosos al cuidar de varios hijos”. Los investigadores también descubrieron que las alteraciones cerebrales se asocian con el vínculo entre madre e hijo, siendo este más fuerte en el primer embarazo. Además, detectaron una conexión entre las transformaciones en la corteza cerebral y la depresión periparto en ambos casos, con efectos más evidentes postparto en primerizas y durante la gestación en mujeres con su segundo hijo.