Hacia un Modelo de Cuidados Equitativo y Profesional

La Fundación Pilares para la Autonomía Personal ha publicado un estudio revelador sobre la situación del trabajo remunerado de cuidados a personas mayores en el ámbito doméstico en España. La investigación, titulada "El trabajo remunerado de cuidados a personas mayores en el hogar: transformaciones, barreras y necesidades", subraya que un alto porcentaje de este sector está sostenido por mujeres, muchas de ellas migrantes, quienes enfrentan condiciones laborales precarias e invisibilidad.

El informe detalla que el 90% de los empleos en el cuidado y servicio doméstico remunerado es ocupado por mujeres, de las cuales el 70% son extranjeras o nacionalizadas. Estas trabajadoras a menudo laboran en un marco informal, con horarios excesivos y sin los debidos descansos, lo que algunas describen como una forma contemporánea de servidumbre. El estudio también resalta un alto nivel de sobrecualificación entre las migrantes, donde más del 64% posee educación superior, pero el 67% no ha logrado convalidar sus títulos. Esto genera un mercado laboral segmentado donde las mujeres españolas suelen ocupar puestos más formalizados, mientras que las migrantes asumen roles más vulnerables en los hogares.

La Presidenta de la Fundación Pilares, Pilar Rodríguez Rodríguez, ha enfatizado la urgencia de establecer un sistema de cuidados que sea digno, inclusivo, especializado y centrado en el individuo. Advirtió que, de no hacerlo, España corre el riesgo de perpetuar un modelo basado en la sobrecarga familiar y la explotación de mujeres en situación de vulnerabilidad. La doctora María del Mar García Calvente, experta en género y cuidados, añadió que los cuidados no remunerados constituyen el pilar fundamental de los cuidados de larga duración en España, afectando desproporcionadamente a las mujeres en su salud física, emocional y estabilidad económica. Por su parte, María Arévalo, directora de Ilunion VidaSénior, hizo un llamado a la profesionalización y regularización del sector, proponiendo un sistema de cuidados integrado y compartido, con una mayor implicación estatal y colaboración entre el ámbito público y privado.

Es fundamental reconocer la importancia social y económica del cuidado, garantizando la dignidad tanto de las personas mayores que requieren asistencia como de aquellas que la proporcionan. Este informe es un llamado a la acción para construir una sociedad más equitativa y solidaria, donde el valor del trabajo de cuidados sea justamente reconocido y respaldado por políticas públicas efectivas y una mayor conciencia colectiva. Solo así podremos avanzar hacia un futuro donde todos los individuos, independientemente de su edad o condición, reciban el cuidado y el respeto que merecen.